jueves, 15 de septiembre de 2016

Detalles del lugar. (Velocidades del viento/ laboratorio.)

La última vez que visité el lugar fue con la intención de tomar las mediciones del viento en diferentes puntos del mismo lugar antes presentado, con esto replantear e incluso buscar maneras para aprovechar al máximo las cualidades del viento en los espacios propuestos en el programa de mi proyecto.

Las mediciones fueron hechas un día soleado a las 12:20 de la mañana por alrededor de 15 minutos. En todo este tiempo vimos como varió la velocidad en km/h desde 0 hasta un máximo de 7.1. También, pude notar que el constante más común era de entre 1.4 a 1.5 km/h

Las diferentes medidas tomadas fueron por todos los sectores de la calle hasta cierto punto que la pendiente natural del cerro permitió.

A lo largo del tiempo medido las variaciones fueron las siguientes:

1.4 km/h
1.5 km/h
2.0 km/h
1.9 km/h
2.6 km/h
3.2 km/h
1.7 km/h
3.9 km/h
4.0 km/h
6.8 km/h
7.1 km/h
0 km/h

En donde 7.1 es el momento de mayor ráfaga de viento cercana a la pendiente y a los árboles y 0 es el momento de quietud tras la misma.

Para finalizar, lo último que deseo destacar del lugar son los árboles que desde mi punto de vista fijan un límite de la "ventana" y a la vez son los más significativos.


En este, para mi lo más significativo es el pino que se ve al fondo, aquel que delimita el final de la ventana natural creada por los arboles. 


En esta, creo que es el que se halla a la izquierda de la imagen. El cual a pesar de no ser realmente grande impone un cambio, pues es desde él hacia atrás en donde comienza la mayor presencia de vegetación. Cosa que produce al extremo contrario el árbol de la imagen inferior.


Alrededores.

Ya en la tercera (o cuarta) visita al lugar, fue que los detalles comenzaron a ser adquiridos por mi persona, aquello que nos indica la cercanía del lugar y también lo que podría ser un valor agregado al mismo.


Cuando ya se está por llegar, lo primero en aparecer a la vista y que resalta (más en la época de primavera/verano), es la presencia del "muro" de flores amarillas al costado derecho del camino, estos se extienden desde alrededor de 10 a 15 metros antes de la curva, cambiando más que solo la apreciación del lugar, sino que también haciendo mucho más amena esa parte del recorrido.


Luego, unos metros más adelante, nos encontramos en estos árboles (araucarias), los cuales resaltan en demasía del resto, pues a parte de estos cuatro (o cinco) no hay más en el camino. Estos árboles generan un umbral natural y un cambio de un lugar a otro bastante marcado.

Es justamente en este lugar en el cual nos encontramos con un valor extra (desde mi punto de vista) Es aquí donde comienza o termina un camino peatonal que sube en dirección a P.Bannen.


Luego de esta señaletica, solo son unos 5 a 10 metros para llegar al lugar seleccionado.





Lugar de emplazamiento.

Luego de un par de idas al cerro San Cristóbal y claro, poniendo atención en cada uno de los posibles lugares para emplazar el proyecto tomé la decisión de poner el mismo luego de una de las curvas más pronunciadas en el camino de la calle M.Mackenna.



El lugar marcado con el circulo de color rojo no fue escogido por simples gustos, sino más bien por tres aspectos principales.

El primero de los antes mencionados es la manera tan particular que tiene de correr el viento. En este lugar es mucho más recurrente y con mayor velocidad, la cual se debe a la gran cantidad de árboles y aquella pronunciada curva. 

El segundo es por su visión hacia la cuidad, este es el lugar en el cual se abren los árboles, dejando de impedir la visión hacia la cuidad, pero sin simplemente desaparecer, sino que dejando una especie de ventana, en la cual se une lo natural que nos rodea y la cuidad en la cual en realidad está inmerso el cerro. 

Y el tercero, pero no menos importante, el hecho de que justamente este es el lugar en el que los ciclistas (o común de las personas) se detienen a tomar un descanso. 

Creo que a fin de cuentas, lo más importante del lugar a escoger no es simplemente ver lo que lo rodea, sino también el poder notar las posibilidades que nos otorga el lugar. ¿A qué me refiero? Pues simple, en mi caso, creo que el lugar es el más propicio por las cosas antes señaladas y también porque la existencia de árboles no es tanta como unos metros antes, esto hace que al construir pueda existir la posibilidad de hacerlo sin alterar grandemente el entorno, manteniendo cada uno de los árboles más significativos y seguir manteniendo esa cualidad de "ventana" de la naturaleza a la cuidad, la cual en el modelo podría ser una gran cualidad si se logra una armónica unión entre el proyecto y su alrededor.